martes, 18 de mayo de 2010

Los Samurai y la Flor de Cerezo


Las flores del cerezo suelen caer muy pronto. La flor del sakura es delicada y con el viento enseguida cae. Así, se puede disfrutar de su belleza y al caer en su plenitud, no da tiempo a verla marchitar. Esto guarda relación con parte del código samurai en Japón. Es más, el emblema de los guerreros samurai era la flor del cerezo. La aspiración de un samurai era morir en su momento de máximo esplendor, en la batalla, y no envejecer y "marchitarse", como tampoco se marchita la flor del cerezo en el árbol.

Se ha dicho que los samurai podían permanecer por horas embelesados, contemplando una flor de cerezo, paradójicamente en un abrir y cerrar de ojos, podían dejar un mar de sangre derramada sobre la tierra.


La Sakura (Flor de Cerezo en japonés) encierra un poderoso encanto que ha trascendido hasta nuestros días y no deja de perfumar la atmósfera moral, por eso fue elegida en el medioevo como símbolo del espíritu Samurái; porque nace a la salida del sol, y cae de la rama al mediodía para morir, en el esplendor de su belleza. Y el Samurái, al igual que la Sakura, en el apogeo de su sabiduría en el arte de la lucha, se entregaba a la muerte sin temor por el sentido del Deber, el Honor y la Lealtad.
La máxima aspiración del Samurái era cumplir con los preceptos de la Vía (Do) y transformarse en un noble caballero, con un estilo de vida austero, sostenido por la lealtad y sentido del deber que estaban aún por encima del instinto natural de preservación de la propia vida.
  • “Si alguien pregunta cuál es el alma de Yamato,
    es una flor de cerezo que perfuma al sol naciente”
    Motoori Norinaga
  • “Si un hombre ve a alguien que actúa mal, y no hace nada para detenerlo, como puede seguir llamandose hombre”.
Existen dos variedades del sakura, una en blanca y otra en un tono rosa pálido. Hay una leyenda japonesa que dice que antes, las flores del cerezo eran sólo de color blanco.
La leyenda de la flor de Sakura

Durante la Era mejí, en Japón, era muy común que se fuera a buscar a las casas a los mejores samuráis, sin importar lo viejo que fueran. Durante años se mantuvo una guerra que se cobró numerosas vidas.
En esta época florecían los árboles de Flor de cerezo o flor de ciruelo.
Entonces, no era de extrañar que las mujeres casadas con samuráis se quedaran solas, por lo que estableció una ley en la que se le prohibía a la mujer casada de un samurai en batalla que se viera con otro hombre que no fuera de su familia. La ley establecía que cualquier mujer seria libre de casarse o juntarse con amigos si ésta probaba que su esposo había muerto en combate. Curiosamente en registros nunca se encontró ninguna mujer ejecutada por esta ley, y sin embargo se encontraron tantas muertas como samuráis de distintas zonas.
Ninguna de estas mujeres fue asesinada, ellas mismas lo hacían con el nombre de su esposo muerto en batalla si éste era un samurai. Esto siempre lo hacían frente a un árbol de flor de cerezo que con la sangre que absorbía se fue tornando rosada.
Siempre que salía un samurai de su casa se sembraba un árbol de Cerezo en su honor... O por si era necesario.

1 comentario:

  1. La flor de cerezo tiene una gran carga simbólica para los japoneses, hay muchas flores japonesas que son bastante hermosas y representan la cultura japonesa.

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